Cuando hace unos dias un amigo me enseñó su reproductor de mp3, un iPod nano, paliducho, de "color Apple", me entró el apretón consumista y me dije que la úlcera no se me cerraría hasta que no tuviese un chisme de esos.

Mi amiguete me dijo que ni se me ocurriese.

-¿Y eso?

-Yo no me volveré a comprar uno... Mira, este lo compré por Navidad y ya es un aparato obsoleto. Ahora los hay que hasta reproducen vídeo.Además, es cierto que la electrónica contiene oro en sus componentes: este cacharro debe tener mucho oro por dentro porque me costó a tres euros el gramo...

-Bueno, lo valdrá.

-Lo dudo. He oído otros reproductores diferentes y se oyen igual o mejor que este. Claro que mi melomanía no llega a distinguir diferencias menores a 10 Hz, je, je, je... Lo uso para oir música en el autobús y, como comprenderás, no le voy a pedir que suene como si estuviese en el Real...

-La verdad es que a esa especie de envase de anticonceptivos no le puedes pedir mucho... pero, si puedes escuchar música o la radio...

-¡¿La radio?! Eso se paga aparte. Es un cacharrillo adicional que se le mete por el culo y que también debe contener mucho oro... Mira, ¿ves esta esquina? Se me cayó. Pregunté cuanto costaba una caracasa y me dijeron que solo las cambia Apple y... también tiene oro en su composición. Cualquier accesorio es "propietario" y vale un testículo.

-¡Jodó, qué ánimos!

-No, hombre. Mira, cómprate un clon.

-Vale, Skywalker.

-Los hay con pantalla de 1.8", que permiten ver pelis, con radio FM integrada, guardar fotos y verlas, conector USB. Vamos, que tienen todo de lo que carece este.

-Ya. Pero la calidad... se estropearán antes...

-Y en el caso de que sea así, ¿que? Cuestan la tercera parte. Te compras otro y punto.

Y aquí estoy, con un clon de un nano (esta frase, sacada de contexto, es para la antología del frikismo) que suena de lujo, con una pantalla que sirve para enseñasela a amigos con buena vista y molar. Y que si lo pierdes (cosa en absoluto imposible por su tamaño) o te lo roban (cosa probable según estamos en Spain), pues... más se perdió en Filipinas (donde, por cierto, está fabricado mi clon)