Que las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son un problema grave a nivel mundial lo sabemos todos.

Y que, aparte de la abstención en la práctica del sexo (en cualquiera de sus variantes), el uso adecuado de preservativos es la principal forma de lucha contra el contagio.

Lo que pasa es que, en mi opinión, hay formas más cómodas y menos arriesgadas de llevar un condón. ¿Como le explicaríais a un policía que eso que lleváis no es una Walter PPK, sino un dispensador de profilácticos?

No pasa de ser un ejercicio de imaginación del diseñador japonés Masayuki Takahashi

¿Os figuráis la escena en un atraco con este gadget en la mano?: "¡¡¡ Arriba los penes!!!"
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(Sí, sí, lo sé. Castigado al rincón por hacer chistes malos...)