Algunos padres siempre han inducido a sus hijos los regalos que podían pedir por Navidad con la perversa intención de usarlos ellos. Primero fue el tren eléctrico, luego el Scalextric y, más recientemente, la PSP o la Nintendo DS.

En cambio, los papis no han dejado jugar a sus hijos con "sus" juguetes alegando que "son para mayores" (el avión radiocontrolado o la PDA, por ejemplo).

Un "juguete" que puede pedir el papi (o la mami) a Papá Noël es el proyector más pequeño del mundo (por lo menos hasta ayer):

Mide algo más de 5,7 cm, tiene una entrada de video compuesto y de audio (tiene un pequeño altavoz de medio watio) y proyecta en formato 4:3 con un indice ANSI 7 de luminosidad, lo que no está mal teniendo en cuenta que la "lámpara" es un LED Q5 de 3 watios de la casa Cree (tengo alguna linterna táctica con ese mismo diodo y aconsejo no mirarlo directamente cuando está encendido).

Lo venden en Gadget Craver por 230 US$ y puede ser interesante para ver un partido de futbol o los documentales de "La 2"