La expresión del título, aunque de significado incierto como todas las de origen popular, parece referirse a la habilidad de los toneleros (o cuberos, fabricantes de cubas de madera) para ajustar con la azuela, "a ojo", sin tomar medidas, las duelas o tablas más anchas en el centro que en los extremos, que componen la cuba.

Esa facultad de cálculo aproximativo de tamaños, volúmenes o distancias, aunque es natural en algunas personas, también se puede adquirir con entrenamiento.

Os presento un divertido juego on-line para que podáis saber si tenéis "buen ojo" y entrenarlo un poco.

Podéis acceder a él clicando AQUÍ